Time A Go Dread / Don’t Play With Fyah / Livity

Aquí están las primeras reseñas de 2017: otra impecable reedición de Pressure Sounds con material de Lloyd Parks, el nuevo LP de Talisman y el recién editado 7″ de Alchemy Dubs que completa su Melodica Trilogy. 
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LLoyd Parks: Time A Go Dread (Pressure Sounds, 2xLP/CD)
Tras los últimos volúmenes dedicados a grandes firmas como Bunny Lee, Yabby You o Lee Perry, Pressure Sounds pone el foco en su última edición sobre una figura menos rutilante que sin embargo ocupa un lugar por pleno derecho en la historia del roots reggae.

Lloyd Parks ya era un artista veterano en la comunidad musical de Waterhouse a comienzos de los setenta. Y aunque sea más reconocido como bajista y líder de We The People Band, este recopilatorio de 22 cortes demuestra su talento como cantante y su habilidad como letrista especialmente dotado para la crítica y el comentario social. “Strike”, “Money for Jam”, “Time a go dread” o “Famine” son excelentes ejemplos de ello.

Su hit “Slaving”, también incluido aquí, le llevó a ser uno de los músicos de sesión más solicitados en aquel boom de la producción musical jamaicana desde comienzos de la década, y no en vano fue miembro de las mejores bandas del momento: The Professionals de Joe Gibbs, The Aggrovators de Bunny Lee, The Upsetters de Lee Perry, The Revolutionaries en Channel One o Skin, Flesh & Bones. Ahí es nada.

Más allá de un sobresaliente conjunto de canciones y versiones dub que transmiten de forma cálida y veraz la cruda realidad postcolonial, más allá de la brillante voz e interpretación que las conduce, el valor de este doble LP reside no sólo en ser una necesaria incursión en el legado de un bajista imprescindible para esta música, sino en reivindicarlo también, definitivamente, como compositor y cantante.
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Talisman: Don’t Play with Fyah (Sugar Shack Records, LP/CD)
Aquí tienes el valioso último capítulo de la historia de una banda que fue fundada en 1977 como Revelation Rockers. Con base en Bristol, poco después cambió su nombre y los conciertos de Talisman comenzaron a ser recordados como algunos de los mejores de la era dorada del UK Roots.

Por desgracia editaron poco material en aquellos turbulentos años ochenta, apenas un par de singles y dos elepés, pero por suerte resucitaron tres décadas más tarde con un contundente regreso a los estudios: su álbum I-Surrection vio la luz a finales de 2013.

Algo más de tres años después, Don’t Play with Fyah confirma la buena salud de Talisman, que vuelve a entregar un larga duración contundente e inspirador. Si en I-Surrection el repertorio mereció una posterior edición in dub, en esta ocasión las versiones se incorporan desde el primer momento en el cd y el LP, este último con una selección de cuatro de los temas y sus correspondiente versiones. Los dubs, aunque no me recrearé en ello, son obra de Dennis Bovell. No more words.

No es la única “resurrección” de bandas de aquella época, pero seguramente la más sólida y firme. La que mejor encarna, con una poderosa presencia de su sección de vientos, el renacimiento de un sonido que enfrentó el auge del neoliberalismo británico en las islas y continúa resistiendo aquí y ahora, renovado pero coherente, en plena agonía suicida del mercado global.
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Ojah: “Livity” / “Livity Dub” (Alchemy Dubs, 7”)
Completamos la trilogía de melódicas de este joven sello londinense con acento madrileño que continúa haciendo gala de su coherencia estética y su decidida apuesta instrumental. Por si esto fuera poco, en la tercera y última entrega de la serie es el propio Óscar Pablos “Ojah”, productor fundador del sello, quien toma el testigo de la melódica para insuflar aliento a su propio ritmo.

Tras el intrépido ejercicio de Nik Torp en “Light & Power”, Ojah presenta un tema más cercano a la suavidad de Camila Monasterio en el primer 7”. “Livity” contiene también un poso de melancolía, pero es en esencia un tema sereno, una melodía que medita equilibrada, sin perturbaciones, pese a los escarpados volúmenes que sobrevuela.

Ésa es quizá la mayor virtud del Ojah melodicista, que en el reverso desnuda el ritmo y cede terreno a una contundencia apenas disimulada en el corte instrumental. Este dub promete poner a prueba la first line de cualquier stack, pero su rocosidad esconde un tesoro, una frondosa trama de percusiones entrelazadas.  

Otro brillante 7” que cierra la trilogía e invita a imaginar el primer corte vocal del sello. O quizá, dada la radicalidad de su propuesta, Alchemy Dubs vuelva a sorprendernos con una nueva serie protagonizada por otro instrumento… Hagan sus apuestas. Y disfruten mientras tanto de este “Livity”, firme reposo, demoledora serenidad.

Resonators: Imaginary People (Wah Wah 45s, LP/CD)

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Pronto aparecerán en este blog las primeras reseñas del año, pero antes es necesario saldar una cuenta pendiente con 2016.

No es fácil reseñar por escrito todos los álbumes, singles o maxis que merecen nuestra atención, y es sólo la falta de tiempo la que hace que discos como el de Emeterians en Peckings, el segundo volumen de Reggae Rula, el salto adelante de Renovable Sound y Atma Shakti Records, o el incansable buen hacer de La Panchita, Fat Bird o Truth Town no hayan tenido mención en nuestro blog.

En el plano internacional, nos quedamos con las ganas de hincarle el diente a los últimos trabajos de nombres tan relevantes y dispares como Prince Allah, Roots Attack, Quantic, de nuevo como Flowering Inferno, o Dougie Wardrop y Steve Vibronics. Con Fruits Records y I-Kong, por cierto, la deuda es doble después de que repitieran su exitosa colaboración.

Por otra parte, los últimos lanzamientos de sellos como Moa Anbessa, I-skankers, Scoops o, cómo no, Partial Records, volvieron al top level habitual. Y hasta Stones Throw, ese sello imprescindible si hablamos de la evolución del hip-hop en el siglo XXI, se sumó a la fiesta con el álbum de Tippa Lee y su versión dub.

Y eso sólo escribiendo de memoria… Si echas la vista atrás en esta página no estarán todos los que son. Pero en cualquier caso, si hay un álbum que no puede quedarse en el tintero, ése es Imaginary People.

El pasado mes de agosto, a propósito del primer single de adelanto de este LP, ya comentamos aquí el talento de Resonators para maridar dub y canción como pocas bandas lo han conseguido. Imaginary People es una rotunda afirmación de ese arte, si bien podría decirse que los/las de Brighton juegan con una ventaja. O más bien dos: Resonators cuenta con un dúo vocal femenino que cubre un registro tan amplio como el de una banda con tres cantantes.

Sirvan como muestra dos temas tan centrales y apoteósicos como “Come Through” y “Papa Daddio”. En el primero es Faye Houston quien conduce una canción con una dinámica y progresión asombrosas, hasta hacernos aguantar la respiración justo antes del punto de no retorno a un minuto del final: más que clímax, orgasmo colectivo.

Por su parte, “Pappa Daddio” parece nacer en la oscuridad del Manchester del 80, rota por la descarga de metales y la irresistible voz de Kassia Zermon, que dispersa en una atmósfera opiácea su inquietante lírica
If you’re gonna lie again / Go ahead and lie again / We could never roam as you do (…) Your laughter was stronger / Than guilty words you’d use / Still Papa / I’ll love ya / In spite of all those crazy things that you’d do (…)
justo hasta que una nueva zona de sombra le hace cambiar de registro. Una interpretación camaleónica para otro tema de antología.

Hay que destacar que el rasgo distintivo de Resonators es la fluida combinación entre esas dos voces femeninas, así como sus líricas sobresalientes. Dos timbres singulares y contrastados que pueden aparecer en equilibrada alternancia, como en “All the paths” y “Trees”, o conjugarse en armonías siempre imaginativas, los dos singles de adelanto, “Healer” e “Imaginary People” (We are one imaginary people / Looking back to see how we began…) así como “Gonna change” (What wild, what stress, what counts / This dark, distrust, this cloud / We’ll shout, we’ll cry, we’ll shake / Trust your instinct to reign again / Let our sanity reign again and again) son buenos ejemplos de ello.

En general, el equilibrio es uno de los grandes logros de la banda, y en este trabajo la mezcla de Darren “Jamtone” Mathers culmina el ensamblaje perfecto de un conjunto de músicos realmente brillantes. También apuntan en esa línea temas como “Right time” o el cálido broche final, “Swing Easy”, que suenan dulces y placenteros y contribuyen a despejar esa ecuación entre profundidad y ligereza que Resonators resuelve de forma gloriosa: Swing easy / Lay it down for sufferers / So it’s easy / No need to look farther…

En definitiva, un LP imprescindible entre los imprescindibles. Cualquiera diría que insuperable, de no ser porque The Constant, su anterior disco, ya lo pareció.

Pd: Sirva también esta reseña para destacar la labor de Wah Wah 45s, el sello que edita a Resonators y despidió 2016 con una gran noticia: el anuncio del fichaje de Soothsayers. Así que aparte de seguir disfrutando de las perlas de su catálago (Hackney Colliery Band, Henri-Pierre Noël, Dele Sosimi…) ya sabemos cuál será, sin ninguna duda, uno de los mejores discos de 2017. Aquí lo comentaremos…

Nothing More to Say / Inner Calling / As Long As I’ve Got You

No es casualidad que coincidan aquí los primeros álbumes de reggae de Daptone y Tucxone, dos sellos que riman más allá de las poco fortuitas coincidencias fonéticas entre ambos nombres. El disco de The Frightnrs continúa creciendo en cada escucha desde su lanzamiento en septiembre y el doblemente recomendable de Marcus I & The Tucxone Army verá la luz antes de final de año. Ambos, junto al proyecto de Wakeditown Records, conforman la entrega más soulera que se recuerda en este blog. Cuídense los corazones sensibles.
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The Frightnrs:
Nothing More to Say (Daptone Records, LP/CD)
La primera incursión de Daptone Records en territorio jamaicano, al menos en larga duración, está a la altura del imponente catálogo del sello de Brooklyn. Para muchos, con nombres como Antibalas, Charles Bradley o Sharon Jones (Rest In Peace) como referencias, no habrá nada más que decir al respecto y este único dato será suficiente para prestarle al disco la atención que merece. Pero aquí van también algunas ideas que ojalá sirvan para saborearlo aún más y situarlo en la cúspide entre las producciones de 2016.

El punto de partida es un cuarteto del barrio de Queens, The Frightnrs, que expone con talento y actitud a raudales un repertorio de rocksteady brillante y genuino. Es muy probable que la primera escucha te lleve al infructuoso ejercicio de tratar de recordar los originales de alguno de los temas. Tu memoria sonora te llevará sin duda por Memphis y Detroit hasta recalar en Brentford Road tras una breve escala en New Orleans, pero la búsqueda será en vano: sólo dos de los temas del álbum son versiones, “Gotta Find a Way” y “Gonna Make Time”, y ambas pertenecen al catálogo reciente de Daptone. Primera idea a tener en cuenta: The Frightnrs componen canciones mayúsculas e imperecederas que rezuman clasicismo a la par de autenticidad.

La segunda: los cuatro amigos de Queens, dos de ellos hermanos de sangre, se juntaron con un señor al que habría que comenzar a tratar de Don. Ya habían colaborado con anterioridad y Daptone tomó buena nota editando en 7” su cover de un clásico, esta vez sí, de Etta James: “I’d Rather Go Blind”.

Hablamos en efecto de Victor Axelroad, aka Ticklah, a quien se echaba en falta desde hace tiempo por las latitudes sonoras jamaicanas y vuelve a reivindicarse ahora como un productor esencial de este siglo con un trabajo al nivel de sus célebres producciones de la década pasada: Ticklah realiza en Nothing more to say todo un ejercicio de sobriedad casi ascético, que aporta una desnudez deslumbrante al repertorio. Muy consciente de la calidad e intensidad emocional del cuarteto, parece que el productor se concentró en pulir y matizar cada elemento, en un trabajo minucioso y esencial que saca a la luz la pureza, y la crudeza, de los detalles mínimos.

“All my tears” pone en alerta los cinco sentidos con la incisiva voz de Dan Klein, sus coros cavernosos, los redobles metálicos y una instrumentación sobresaliente y contenida, especialmente la guitarra en este primer corte. Pero el despliegue no ha hecho más que comenzar.

Difícil destacar sólo un puñado entre los once temas que componen el álbum. “Nothing More To Say”, “Gotta Find A Way” y “What Have I Done” nos llevan desde el desengaño, hasta la súplica y el desgarro amoroso con igual elegancia. El falsetto de Dan Klein, ahora lánguido, ahora descarnado, fluye siempre sobre una rítmica portentosa y un groove de etiqueta negra.

“Looking For My Love” parece recién sacada de un húmedo estudio kingstoniano a mediados de los sesenta, mientras “Hey Brother” nos teletransporta al instante a la Philadelphia de la década posterior. “Trouble In Here” nos agita con su ramalazo skinhead (moderado ramalazo, no podía ser de otra forma en una producción tan mesurada) y “Gonna Make Time”, casi al final, es un exquisito encuentro de reconciliación entre tanta intensidad emocional.

Mención especial merecen “Purple” y “Dispute”, dos temas donde asoma, entre tanta brillantez, una inquietante oscuridad. Es aquí donde debemos mencionar la triste y prematura muerte del vocalista, Dan Klein, un diamante en bruto al que se llevó una enfermedad neurológica que convirtió a este LP, antes incluso de su lanzamiento, en un disco único e irrepetible en el más estricto de los sentidos. Una dolorosa circunstancia que acaso explica ese escalofrío que provocan algunos versos de “Till Then”, una de esas canciones que llega a las capas más profundas de nuestra memoria y nos acompaña, mucho más allá de sus escasos tres minutos, como una presencia física, el canónico volumen resultante de la labor, casi escultórica, del proceso de depuración-producción.

Ahora sí, nada más que decir. Fue un año duro para Daptone Records, que perdió primero a Dan Klein y recientemente a Sharon Jones. Desde aquí nuestro más sincero pésame y agradecimiento. Sirva al menos de consuelo una obra maestra como ésta, que continúa asombrando escucha tras escucha y, expansiva como pocas, quedará resonando en nuestro interior por mucho tiempo.
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Marcus I & The Tucxone Army: Inner Calling (Tucxone Records, 2xLP / CD)
También Tucxone Records lanzará antes de que acabe el año su primer y esperado LP de reggae y para ello cuenta con el talento compositivo e interpretativo de Marcus I, forjado en los fogones de Tasty Grooves, y la solidez de The Tucxone Army, que acompaña al cantante en directo en las tomas de estudio.

Así se las gasta esta veterana tropa que atiende a la llamada interior de la música hecha con pasión y esmero profesional, y te ofrece la oportunidad de financiar por anticipado este valioso proyecto.

Inner Calling es un disco de una pieza, donde todo responde a una idea madura y a una lógica compartida y bien interiorizada por sus componentes. Tras el llamamiento inicial, el álbum alterna delicias como “Venus” con ritmos irresistibles como “Rocky Boat” o “Easy Living Man”, pero también suena apremiante en “Solve the Problems” o “Creation Steppers”, y reflexivo y profundo en la soberbia “Immigrants”.

Marcus I, muy medido, luce su capacidad interpretativa en un conjunto tan variado y sale ileso de los exigentes retos que se autoimpone como compositor, especialmente en temas como “Lena” y “Smoke Rings”, fantásticos. Por su parte, la armada de Tucxone le secunda con la solvencia habitual de las bandas de estudio en los lanzamientos previos del sello, y aporta además una instrumental de talla, “Joyful Sunset”.

Por si fuera poco, los once cortes del CD se completan con sus versiones dub en formato vinilo: será un doble LP donde encontramos a las mezclas un elenco sin par, al menos hasta la fecha, en una producción estatal: Russ Disciples, Dougie Wardrop, Roberto Sánchez, Don Fe, Al Breadwinner, Puppa Shan, Chalart 58 y Mikey Klap acompañan a Likkle Tuco y Génesis Candela, artífices de semejante proyecto.

Un disco inédito, ambicioso y sorprendente, con altísima fidelidad a la vena más soulful del reggae más clásico. La ráfaga inicial de una armada que promete sonoras y sonadas descargas. Algo muy serio se fragua desde hace tiempo en un estudio del norte de Madrid. No deberías perdértelo.
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Ambassa ft. Nichola Richards & Paolo Baldini: “As Long As I’ve Got You” / “D.R.E.A.M.” (Wakeditown Records, 7”)
Al reggae desde el soul, un conocido trayecto, pero esta vez pasando por el hip-hop. Ésta es la ruta escogida por el productor Matia ‘Ambassa Gobbo’, italiano afincado en Londres, que proyecta lanzar un álbum con versiones reggae de clásicos souleros, previamente utilizados, y aquí está la novedad, como samples en cortes de hip-hop de los noventa.

Quizá, a priori, suene todo un poco nostálgico, pero cuando la voz de Nichola Richards está de por medio, todo adquiere otra dimensión. Ya hablamos de ella en la reseña de Lo-Fi Showcase Part 3, y Ms. Richards, cantante de la banda de soul y funk The Mighty Mocambos, vuelve a lucirse aquí. Reencarna en esta ocasión a The Charmels para dar nueva vida y aroma jamaicano al original de Isaac Hayes and David Porter que quién sabe cuántas veces habrá sido versionado, pero que nos llega ahora vía Wakeditown porque fue utilizado por RZA en “C.R.E.A.M.”, uno de los cortes del álbum debut de Wu-Tang Clan. Un triple salto en toda regla, de 1967 a 1993 y hasta la actualidad, con un muy buen resultado, en formato de 7” con versión dub incluida a cargo de Paolo Baldini.

Así que el proyecto Ride The Samples, así es como se llamará el álbum, promete reunir diez covers de clásicos del soul sin fecha de caducidad compilados bajo un singular concepto y tamizados por una minuciosa producción, un grupo de músicos de distintas procedencias, una voz deslumbrante y un cuidado diseño.

A juzgar por este single y por el anterior, que partió del archiversionado “After Laughter Comes Tears”, de Wendy Rene, y alcanzó idénticos resultados con la misma fórmula, Ride The Samples promete ser un LP a tener en cuenta poco antes o después de que acabe el año.

Lo-Fi Showcase Part 3 / No Beginning No End / Light & Power

Reanudamos el rastreo discográfico de Bass Culture en el mismo punto que lo interrumpimos hace ya unas cuantas semanas: una excursión por los sonidos de las islas británicas que siempre nos sabrá a poco porque el paisaje musical de UK es tan inabarcable y desbordante como una visita al V&A o los Kew Gardens. Por suerte, en este blog nos ocupamos “sólo” de roots reggae y cultura soundsystem, y os ofrecemos al fin las primeras selecciones otoñales. Tan sólo las más imprescindibles entre algunos discos que sirvieron de entremés en medio de la escucha compulsiva de la serie London is the place for me tras el nostálgico regreso de una visita a la capital británica. Enjoy!

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AA. VV.: Lo-Fi Showcase Part 3 (Horus Records, LP)
Uno de los favoritos en las últimas temporadas de emisión del Bass, Horus Records, no había tenido aún espacio en el apartado de reseñas y este LP lo merece con creces. Por ser su séptimo lanzamiento y primer larga duración; por plasmar de forma nítida el roots orgánico, analógico y texturado del que hace gala el sello, tanto en reediciones como en grabaciones propias; y porque reúne una serie de entregas vocales a la altura de su impecable producción.

Cuatro de los cortes vocales están secundados por su contraparte dub y en ellos comparecen tres veteranos como el cimaron Winston Reedy, Vivian Jones o David Jahson. A ellos se suma Shaka Black, a lo grande y por partida doble, quien ya había firmado un single anterior en Horus. Y por último una voz femenina, la de Nichola Richards, que firma la joya de esta corona del roots de 2016, un cover tan soulful como rootsy del “Going back where I belong” de Sugar Pie DeSanto. De Ms. Richards, por cierto, volveremos a hablar muy pronto en este blog.

Horus Records continúa elevando su roots de altos vuelos en su primer LP. Reggae terroso y estética lo-fi para los amantes de los sonidos afines a Black Ark, transportados por las alas de un halcón que ha anidado para quedarse en el Arch studio de Tottenham.
horusrecords.bandcamp.com
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Alpha & Omega meets Ras Tinny: No Beginning No End (Steppas Records, LP)
Cinco años es una larga espera para los devotos del sonido Alpha & Omega, el tiempo que ha tardado el pionero dúo británico en editar un nuevo trabajo de estudio, puesto que The Half That’s Never Been Told, de 2014, fue en realidad un álbum con material inédito producido entre los iniciáticos 1989 y 1995.

Es cierto que los recientes trabajos de Dub Dynasty son estricta herencia de Alpha & Omega, pero también que su prolífica producción desde aquellos años fundacionales ha contribuido a aumentar la sensación de largo paréntesis: nunca antes se había espaciado tanto la edición de un disco “propio”, y en este sentido No Beginning No End ha venido a cubrir una dilatada expectativa.

Y lo ha hecho, precisamente, en formato de colaboración con uno de los cantantes que más había destacado en los trabajos de Dub Dynasty. En efecto, la contundencia de temas como “Black Rose” o “Holy Cow”, que dio título al último trabajo del proyecto, reseñado hace pocos meses aquí, presagiaba de alguna manera una combinación más extensa entre el dúo británico y Ras Tinny, oriundo de Surinam.

En No Beginning No End, el estilo voluminoso de Ras Tinny cabalga inquebrantable los ritmos de Alpha & Omega y complementa la amplitud de su sonido místico con una fluidez que aúna precisión rítmica y rotundidad. La densidad de la producción y la excelencia en la mezcla encuentran su correlato natural en este cantante pura sangre que avanza sin fisuras desde las alturas andinas de “Roots Music”, hasta las profundidades del mystical warrior style más clásico, pasando por las resonancias far east de “It’s critical”. Una entrega soberbia por parte de Ras Tinny, quien muy lejos del flow vigoréxico y poco sustancioso practicado por otros cantantes, cimenta su solidez en la personalidad de su timbre vocal y la gravedad de su lírica, con especial énfasis en “Every Human is a Refugee” o “It’s Critical”, donde firma una declaración de intenciones definitoria: “…uplift the poor and protect the environment”.

En definitiva, un esperado retorno que cumple las expectativas y está a la altura de la trayectoria previa de todos los implicados, incluyendo a Steppas Records, que tan sólo un mes después de este LP editó también un nuevo 7” que confirma el buen olfato y coherencia del sello: la colaboración entre la productora italiana Sista Habesha y la cantante Sistah Awa en un sugerente steppers titulado “Jah Voice”.

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Ojah ft. Nik Torp: “Light & Power” / “Light & Power Dub” (Alchemy Dubs, 7”)
El segundo volumen de la trilogía de melódicas de Alchemy Dubs vuelve a llamar nuestra atención y reúne de nuevo a dos nombres propios vinculados por esa singular alquimia que se genera en contadas ocasiones entre productor e instrumentista. Ojah y Nik Torp en este caso.

“Light & Power” afianza a éste, teclista de The Specials, como un músico singularmente imaginativo. Con un instrumento como la melódica, donde no es fácil salirse de los cánones de Augustus Pablo y sus apóstoles, Nik Torp se adentra en pasajes inéditos y traza escalas asombrosas. Ya lo hizo en “Awasa”, cara b de la ópera prima del sello, y ahora se suspende, camufla y reaparece en la inquietante atmósfera del thriller sonoro que es “Light & Power”.

En el reverso es Ojah quien afila las aristas y pendientes de su propio ritmo en un dub fractal donde se multiplican facetas, brillos y reflejos, como en aquella antológica secuencia final de The Lady from Shanghai.

Un single fascinante e inusual que plasma la amplitud de horizontes del sello y la Irreal Academia de Dub-cinéfilos recomienda catalogar junto a otros títulos de culto como “Amicalement Dub”, de Miniman, o “Spy smasher”, de Diggory Kenrick. Sus razones tendrán…

Dub Dynasty / Resonators / Soothsayers

Cerramos esta temporada de reseñas con un garbeo británico que nos deja, invirtiendo las proporciones habituales, un LP y dos singles. Como ya ocurrió en la entrega del mes de abril, vuelve a destacar la presencia femenina, en las líneas de bajo y voces del álbum y en las vocalistas de los dos singles.

En el primero encontraréis sonidos salvajes de la campiña inglesa procesados por la mejor tradición del dubwise británico: Holy Cow, por Dub Dynasty. Los singles pertenecen a dos bandas que se encuentran sin ninguna duda entre las mejores del panorama actual: Resonators y Soothsayers.

Seguimos en septiembre. Stay roots!

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Dub Dynasty: Holy Cow (Steppas Records, 2xLP/CD)
Tras su álbum debut de 2013, Unrelenting Force, y el fantástico Thundering Mantis de hace un par de años, Dub Dynasty volvieron a ascender la primavera pasada hasta las más altas cimas del dubwise contemporáneo con la edición de Holy Cow, un nuevo doble LP con el que confirman la vigencia de los grandes nombres del UK dub de los noventa.

Porque Dub Dynasty no es más que la evolución natural de Alpha & Omega, el mítico dúo británico, sinónimo de fundación del UK Steppers, al que el adjetivo seminal habría que sumarle el de uterino, al menos si se quiere hacer justicia y atender a una de sus mayores virtudes: el equilibrio perfecto entre el polo masculino y el femenino, trasladado de forma brillante desde la composición misma del proyecto hasta su denso y legendario sonido.

Dub Dynasty es su evolución natural en sentido estricto y biológico, porque el tercer vértice del triángulo, junto a John “Alpha” Sprosen y Christine “Omega” Woodbridge, no es otro que Alpha Steppa, hijo y sobrino respectivamente. La nueva generación de la saga, que aporta, si cabe, mayor dinámica y energía en la mezcla de ese sonido que es sello de identidad de Alpha & Omega, un dubwise heavy y etéreo al mismo tiempo, siempre denso y místico, que resucitó a finales de los ochenta, en un barrio del sur de Londres, a los espíritus supervivientes del incendio de Black Ark para combatir la pesadilla del “capitalismo popular” thatcheriano.

Holy Cow despliega ese sonido inconfundible; incorpora magistralmente mugidos, cencerros, trinos y sonidos varios de la campiña inglesa; congrega diversas y brillantes aportaciones vocales e instrumentales en sintonía admirable con el sonido del álbum (Cologne, Iyano Iyanti, Sis Jane Warriah, Kiangana, Ras Tinny, Violinbwoy); y despliega un asombroso saber hacer en las mezclas y en cortes instrumentales como “Rig Veda”, “The Damselfly” o “I Am Dub”.

Un álbum formidable que viene a reivindicar, junto a otros recientes como los de Vibronics y Zion Train de la primavera de 2015, la primacía del UK Steppers fundacional en la expansión de la cultura soundsystem contemporánea. No habrá Brexit que pueda deshacer lo que las sabias dinastías del UK Dub han aportado a todo el continente.
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Resonators: Healer (Wah Wah 45s, 7”)
Resonators, aka “las armonías más audaces y seductoras del reggae-dub contemporáneo”, volvieron a editar un single a finales de la primavera pasada tras cuatro años de silencio discográfico. Demasiado tiempo para quienes sucumbimos desde su homónimo debut a la innata habilidad de la banda de Brighton para insuflar dub en el corazón de sus hermosas canciones. O quizá es a la inversa: fundir versos sobre la esponjosa placenta de sus dubs.

Sea como sea, pocas veces dub y canción amalgamaron de forma tan natural e imaginativa como en sus composiciones. “Healer” ha sido la última en ver la luz, una delicia absoluta que vino a calmar, con un título tan apropiado, la ansiedad de aquellos a quienes sus actuaciones en vivo nos pillan demasiado lejos.

La mala noticia es que “Healer”, y la versión dub que la acompaña, se editaron en tirada extralimitada y muy pocos afortunados llegaron a tiempo. La buena: es el single adelanto de su próximo LP, Imaginary People, cuya llegada esperamos con impaciencia para finales del próximo, muy próximo, mes de septiembre.
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Soothsayers: Nothing Can Stop Us / Take Me High (Red Earth Records, 7″)
Tras el fantástico tributo póstumo a Rico Rodríguez editado a finales de 2015, Soothsayers volvieron a la carga en junio con otro magnífico 7”. Si “Goodnight Rico” había sido una espléndida demostración de sentimiento y fuerza por parte de la sección de vientos de la banda londinense, ahora le tocaba el turno a sus exuberantes armonías vocales.

“Nothing can stop us” sonará a quienes conozcan su disco junto a Cornell Campbell, porque era el corte que abría y daba título al trabajo. Aquel ritmo rocksteady aparece ahora en forma de brillante uptempo, armonizado por los tres vocalistas: Idris Rahman, Robin Hopcraft and Julia Biel. Dice mucho de la calidad de la banda entregar dos versiones tan sobresalientes y contrastadas sin que en la segunda echemos en falta a Don Gorgon.

El reverso nos muestra otra de las múltiples facetas del sonido poliédrico de Soothsayers. “Take me high” parte de una base oscura y pesada desde la que nos elevan las voces y los metales hasta encontrar en las alturas un revoloteo de efectos analógicos y discretos fraseos de Cornell Campbell.

Soothsayers continúan prediciendo los infinitos horizontes de las músicas de raíz africana. Call it what you want, but i call it paradise!

Sounds from the Ark / Memories / Massavana

Este blog no persigue la actualidad ni es víctima de la inmediatez, pero tampoco nos gusta dejarnos en el tintero trabajos que no tienen fecha de caducidad ni envejecen prematuramente a golpe de impacto promocional. Al igual que hace dos años, la primavera pasada volvieron a coincidir en un periodo muy corto las fechas de lanzamiento de tres discos muy estrechamente vinculados a Roberto Sánchez y su A-Lone Ark Muzik Studio. Esta entrega se centra en ellos. Disfrutadlos, que no abundan.

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The Rockers Disciples meet The Producers: Sounds from the Ark (Blackboard Jungle, LP/CD)
En tiempo de confluencias, (dos de) los proyectos con mayor peso específico y consistencia del roots reggae contemporáneo se aliaron para abordar un proyecto conjunto. En tiempo de retos impostergables, dicha confluencia se marcó un ambicioso objetivo: grabar un disco tributo a la Naturaleza y sus elementos esenciales.

El resultado fue Sounds from the Ark, un cofre de sonidos deslumbrantes, un disco conceptual que pese al exigente reto autoimpuesto no cae en lo pretencioso, pese al alto listón marcado por los trabajos previos de sus responsables supera sus propias expectativas. Un larga duración, en definitiva, que hace difícil esquivar la grandilocuencia porque se le queda corto, muy corto, el apelativo de “uno-de-los-discos-del-año”. Estamos, por decirlo de una vez, ante un hito indiscutible del roots del siglo XXI. Pero, ¿únicamente del siglo XXI?

De alguna manera, el corte que cierra el LP, “Sky Melodies”, viene a condensar las grandes dosis de talento instrumental puestas en juego, violín incluido, y la enorme calidad de toda la producción. Por lo demás, la riqueza del álbum es tal que hace casi imposible el ejercicio de reseñarla. Desde la inmersión multilingüe en el agua de la vida del primer tema, “Water of Life”, el disco es una fantástica senda que atraviesa las múltiples texturas, tejidos, fluidos, aromas, atmósferas y consistencias de la Madre Tierra. Una especie de decathlon rítmico y sonoro (el LP contiene diez cortes a los que se suman dos dubs en el cd) pleno de visiones luminosas, pausas esclarecedoras y un latido exultante que nos lleva desde la solidez montañosa (“Mountain Rock”) hasta los fondos abisales (“Abyssal Groove”) pasando por las densidades selváticas (“Jungle’s Calling”) sin ahorrarnos tormentas (“Lightning & Thunder”), movimientos tectónicos (“Earth Rumbles”), fuegos purificadores (“Fire Rises”), preguntas pertinentes (“Same Old Story”) y melodías místicas (“Mystic Wind”).

No es necesario profundizar en exceso en el currículum previo de los artífices de semejante ejercicio musical. The Rockers Disciples es la base de producción de Blackboard Jungle, esto es, una banda que cuenta cada una de sus grabaciones entre las más brillantes del roots de los últimos tiempos. Y sería largo y complejo enumerar incluso una breve discografía de los componentes de The Producers (en este disco, Roberto Sánchez, Don Fe y Prince Jamo). Pero también sería injusto no hacer mención a su aportación aquí, mayúscula, una vez más.

De Don Fe podríamos decir, dejando a un lado su faceta de productor -y no es poca cosa para dejar de lado- que se ha convertido en una “voz” de referencia de la escena contemporánea. Una “voz”, sí, por más que su instrumento principal sea la flauta, inconfundible allá donde aparece y, cómo no, también en este disco, donde colorea de forma magistral el paisaje profuso y cambiante producido por Blackboard Jungle y RockDis.

En cuanto a Roberto Sánchez y Prince Jamo, dejaremos también de lado -aunque de nuevo, no es poca cosa para dejar de lado- su vertiente de producers e incluso su indiscutible talento vocal. Porque cantantes talentosos hay muchos, pero letristas dignos no tantos, y es en esta faceta donde ambos destacan por una preciada y por desgracia tremendamente escasa virtud. A saber: el arte de pronunciar sólo las palabras precisas y hacerlo con sentido para no vaciarlas de significado. En terreno lamentablemente abonado por muchos para la palabrería vana, los lugares comunes y los significantes vacíos, ambos cantantes realizan una entrega vocal que rebosa honestidad y sentimiento. Un hecho destacable por sí mismo que brilla especialmente en esta producción en la que predomina el componente instrumental. Si decíamos que la flauta de Don Fe se había convertido en una “voz” propia, también a la inversa podríamos hablar de las voces de Roberto Sánchez y Jamo como de instrumentos de viento, puro aliento personal hecho música, incorruptible al histrionismo y la impostura.

Por último, la metáfora del arca resulta ser la imagen idónea que materializa el concepto global del álbum. Frente al gran diluvio neoliberal, la ahogante lógica de destrucción del planeta y desposesión forzosa de la mayoría de su población, he aquí un reducto donde resisten su diversidad y su conciencia.

Frente a la corrupción endémica, el austericidio, la financiarización de la vida y sus paraísos fiscales, he aquí la recreación de un mundo, casi olvidado, a través de ritmos y armonías: un paraíso musical para recordar nuestra esencia, nuestra raíz, nuestra naturaleza.
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The Viceroys meet Lone Ark: Memories (Iroko Showcase Vol. 2, LP/CD)
Todavía estaba caliente y muy cerca del plato la más reciente grabación de Noel Ellis producida por Roberto Sánchez, cuando el segundo volumen de la serie de showcases de Iroko apareció a comienzos del mes de mayo. Esta vez con triple novedad.

A buen seguro habrá sido un placer para Roberto Sánchez incorporar el formato de trío vocal jamaicano a su cada vez más amplio muestrario de colaboraciones internacionales. Un formato clásico, esencial en la genealogía del reggae, y otro nombre mítico para la nómina de A-Lone: The Viceroys, aquellos jovenzuelos que comenzaron fogueándose con Coxsone en la era rocksteady y se codearon después, con varios alias e intermitencias, con la flor y nata de los dorados setenta y primeros ochenta.

Nos encontramos de nuevo ante un soberbio ejercicio de roots reggae por parte de Lone Ark y Roberto Sánchez, que vuelve a coproducir el trabajo junto a Hervé Brizec, y compuso, grabó y mezcló los ritmos en A-Lone Ark Muzik Studio. Misma fórmula por tanto que en el anterior showcase e idéntico resultado: un disco de roots compacto y sin fisuras, una producción que viaja directa al pasado firmemente asentada en los más altos estándares de calidad del presente.

El repertorio de seis temas vocales constituye una rica paleta de recursos por parte de The Viceroys. “Memories” sintetiza a la perfección el espíritu del trabajo -no en vano le da título y ha sido editado también en formato single-, “Ya Ho pt.2” es una sobresaliente secuela del mítico tema grabado en Studio One y “Dj Clashing” una especie de entrañable relato costumbrista que suena a clásico de todos los tiempos. Acaso las líricas puedan resultarle a alguien un tanto melancólicas de más en su conjunto, o incluso habrá quien encuentre algún exceso naíf, pero el formato showcase compensará esa sensación con seis dubs que quitan el hipo y la producción misma, por otro lado, desafía aquello de “cualquier tiempo pasado fue mejor”.

Más aún: el árbol no debería impedirnos ver el bosque. Si contemplamos este showcase en continuidad con los anteriores junto a Earl Zero, Milton Henry, Earl Sixteen, Noel Ellis, o los dos LPs de Alpheus; si sumamos todo ello a los trabajos de producción y mezcla facturados por Roberto Sánchez para un número creciente de proyectos; si valoramos todo ello en conjunto con otra reducida serie de nombres activos en la actualidad; si hacemos memoria, en definitiva, también a corto plazo, podríamos entonces afirmar que los años dorados están aquí y son ahora.
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Bi.Ba (Bingy Band): Massavana (Dibyz Music, CD)
Massavana es el nombre de uno de los primeros revolucionarios del sur de África, un luchador de origen malgache que se alzó contra la esclavitud en 1766, cuando organizó una rebelión a bordo del barco esclavista en el que viajaba preso. Ésta es la figura histórica que ha inspirado y dado nombre al segundo larga duración de Bi.Ba (Bingy Band), una banda que nació en Madagascar en el año 2000 y editó a finales del mes de mayo su mejor trabajo tras el EP Oh Jah de 2008 y el álbum Madagascar de 2011.

La singularidad de la banda no reside únicamente en su origen: frente a tantas otras bandas del continente-madre que optan por el sonido del “reggae africano”, Bi.Ba realiza una decidida y exitosa apuesta por el roots jamaicano de los setenta. Puede que su traslado y residencia actual en Nantes hayan influido, dada la abundancia de proyectos de roots ortodoxo en la escena francesa, pero en cualquier caso la elección de Roberto Sánchez como productor para el álbum es toda una declaración de intenciones.

Tan clara es la apuesta de Bi.Ba que su cantante y compositor, Casimir Benjamin (Kazy), se trasladó en solitario a Santander para grabar íntegramente el trabajo en A-Lone Ark Muzik Studio junto a la Lone Ark Riddim Force. El resultado son diez cortes vocales y cuatro dubs que bien podrían haberse editado también bajo el título Bi.Ba meets Lone Ark en tanto que responden a los criterios incuestionables de A-Lone Productions: virtuosa ejecución de roots orgánico por parte de la banda y sobria y minuciosa producción analógica por parte de Roberto Sánchez.

En cualquier caso, la producción y factura de Massavana no ha de ocultar el talento de Bi.Ba y sus virtudes de base. Para empezar, Kazy es un habilidoso compositor que escribe y canta en inglés, francés y malgache de forma igualmente convincente. La clave es su timbre vocal, reposado y profundo, que sirve como perfecto vehículo para ese tono sufferah o miantsa (lamento, en malgache) que predomina en varios temas.

Ese componente roots mayoritario (“Massavana”, Natty Dread Wanna”,  “Maloka”, “La paix”…) liga y contrasta a la perfección con otros aromas y ritmos: el rocksteady de “Love me today”, el soleado giro de “Zarafina” o las melodías oceánicas de “Ny Mpanjaka”, último corte vocal, donde el origen índico de la banda se hace más patente.

Los cuatro dubs finales de Roberto Sánchez no hacen sino redondear un repertorio y un trabajo excelentes. Un billete de ida y vuelta a una pequeña isla del Caribe o a la más grande de las islas africanas, aún cuando tu presupuesto sólo te permita una escapada al Cantábrico. Un álbum muy oportuno para los meses más luminosos del año y otro proyecto francés al que seguir la pista.

Reseñas Do the Reggae 16: The Midlands Roots Explosion 2 / Nytto Dread meets Bass Culture Players / Alchemy Dubs 7”s

Muy pronto estará disponible el número veraniego de Do the Reggae y aquí os dejamos las reseñas de los tres trabajos que destacamos en esta ocasión: el segundo volumen de la compilación de roots de las Midlands británicas, el showcase de Nytto Dread junto a Bass Culture Players y las dos primeras entregas en 7” de Alchemy Dubs.
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AA. VV.: The Midlands Roots Explosion Volume Two (Reggae Archive Records, 2xLP/CD)
Tras el éxito del primer volumen de esta misma serie, que vio la luz hace exactamente un año, Reggae Archive Records vuelve a hacer un intensivo repaso de la cuantiosa y altamente cualificada producción de roots en las Midlands británicas en apenas una década a contar desde mediados de los setenta.

Son varias las razones que hacen esta entrega tan imprescindible como la primera: cuatro temas nunca antes editados (uno de Groundation y otro de Capital Letters); bandas o artistas no recogidos en la anterior compilación (Bass Dance, Natural Mystique, Linton Haughton, Afrikan Star y Sledge Hammer); la presencia de pesos pesados como Steel Pulse, Black Symbol, Sceptre o Eclipse; y dos nuevos temazos de Iganda y Carnastoan, bandas menos reconocidas que las anteriores, pero que ya destacaron en el primer volumen y reinciden aquí haciendo prever futuribles monográficos sobre su producción.

Si nos obligaran a descartar, quizá nos quedaríamos con “Bun Dem”, quintaesencia de Steel Pulse producida por Bovell, el bajo hipertenso de Iganda en “Mark of Slavery”, los siete exultantes minutos del “Sweet Melody” de Carnastoan, la metafórica ecualización por la que claman Capital Letters en el inédito “Equalisation” y el narcótico “None A Jah Jah Children”, denso néctar de ese roots espiritual de Black Symbol que ya elogiamos aquí con motivo del monográfico que le dedicó este mismo sello.

Pero en cualquier caso, la elección de este repoker dejaría otros dos sobre la mesa, pues el repertorio se extiende hasta los quince cortes. Un segundo volumen pleno de autenticidad, convicción y espíritu combativo. Igual de completo que el primero y, si cabe, aún más intenso.
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Nytto Dread meets Bass Culture Players (Lafamille Music, Digital)
Parece que la colaboración entre Nytto Dread y Bass Culture Players en el Foundation Showcase, aquel luminoso y firme “It’s so hard”, dejó a ambas partes con ganas de más. Aquí la muestra: un nuevo showcase con cinco vocales, sus cinco versiones dub y una extendida, donde el cantante barcelonés cobra todo el protagonismo vocal y ahonda en la vena soulful de los Players.

A la virtud de Puppa Shan de encontrar siempre a su aliado perfecto, Nytto Dread responde haciendo parecer que el repertorio está compuesto ex profeso para esta ocasión. Y éste es en efecto uno de los grandes logros del disco: por más que teníamos bien presentes cuatro de los ritmos, extraídos precisamente del Foundation, Nytto Dread consigue transfigurarlos y renovarlos a su medida. Es indudable que su voz y la autenticidad de su lírica son la piedra angular del proyecto, pero el oyente atento podrá descubrir también, y disfrutar, el juego de matices en la producción de Puppa Shan con respecto a las versiones del anterior showcase, apartado en el que la deliciosa flauta de Marta Mansilla en “Heart Melody” merece mención destacada.

Con todo, la mayor singularidad de este trabajo reside en la transparencia de la lírica, con varios fragmentos que nos hacen dudar de si algo había sonado con anterioridad en castellano tan genuinamente roots, tanto en su vertiente sufferah (“It’s so hard”, “Debo caminar”) como en los temas de denuncia y reivindicación más frontales (“África”, “Colonización”).

En un país donde la desmemoria se ha convertido en macabra seña de identidad, donde parece imperdonable retirar por error la placa de una calle pero perfectamente natural convivir durante décadas con nombres de criminales de guerra, es un regalo escuchar una traducción tan convincente de las principales reivindicaciones políticas del movimiento rasta. Tanto la afirmación del legado africano en “África” (…Otra cosa es que la historia no diga / como borraron de la tierra su huella / Otra cosa es que la historia no diga / como mintieron a la gente sin piedad…) como la denuncia de la indigesta lacra del régimen colonial en “Colonización”.

En este último corte, en formato discomix, Nytto Dread clava el mensaje sobre el “What a disaster” de Junior Brown y se despacha con la misma contundencia del ritmo para terminar por traducir, sin traicionar en absoluto, aquel proverbio africano que afirma: “hasta que los leones tengan sus propios historiadores, las historias de cacería seguirán glorificando al cazador”:
¡Extra, extra! ¡Todo es mentira!
La historia la escribieron quienes ganan la partida.
¡Extra, extra! ¡Manos arriba!
Más de quinientos años de cultura a la deriva.
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Ital & Vital ft Camila M: Magma Melodica Cut / Magma Dub (Alchemy Dubs 7”)
Ojah ft Nik Torp: Light & Power / Light & Power Dub (Alchemy Dubs 7”)
El sello Alchemy Dubs acaba de lanzar su primera referencia en 7” y no tardará en hacer lo propio con la segunda. Tras Wisdom, su manifiesto en 12”, Ojah reafirma en estos dos singles los fundamentos de su sonido robusto y destilado.

En el primero se alía al ritmo con Puppa Shan bajo el alías Ital & Vital. “Magma Melodica Cut” es un corte denso y cavernoso que Camila Monasterio inunda con el perfume melancólico y dulce de su melódica. En el reverso encontramos un dub a cuatro manos entre Ojah y Puppa Shan.

El segundo single verá la luz durante el verano y en él es Nik Torp quien empuña la melódica y vuelve a sorprendernos tras su impactante “Awasa” con otra entrega nada convencional: la excelente “Light & Power”.

Ambos 7” confirman la habilidad de Ojah para hacer fluir pasajes instrumentales sobre sus ritmos y ahondar luego en sus dubs con devoción de alquimista. Estas entregas constituyen además las dos primeras partes de una trilogía de melódicas que se completará con la participación de un tercer intérprete aún por confirmar.