Resonators: Imaginary People (Wah Wah 45s, LP/CD)

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Pronto aparecerán en este blog las primeras reseñas del año, pero antes es necesario saldar una cuenta pendiente con 2016.

No es fácil reseñar por escrito todos los álbumes, singles o maxis que merecen nuestra atención, y es sólo la falta de tiempo la que hace que discos como el de Emeterians en Peckings, el segundo volumen de Reggae Rula, el salto adelante de Renovable Sound y Atma Shakti Records, o el incansable buen hacer de La Panchita, Fat Bird o Truth Town no hayan tenido mención en nuestro blog.

En el plano internacional, nos quedamos con las ganas de hincarle el diente a los últimos trabajos de nombres tan relevantes y dispares como Prince Allah, Roots Attack, Quantic, de nuevo como Flowering Inferno, o Dougie Wardrop y Steve Vibronics. Con Fruits Records y I-Kong, por cierto, la deuda es doble después de que repitieran su exitosa colaboración.

Por otra parte, los últimos lanzamientos de sellos como Moa Anbessa, I-skankers, Scoops o, cómo no, Partial Records, volvieron al top level habitual. Y hasta Stones Throw, ese sello imprescindible si hablamos de la evolución del hip-hop en el siglo XXI, se sumó a la fiesta con el álbum de Tippa Lee y su versión dub.

Y eso sólo escribiendo de memoria… Si echas la vista atrás en esta página no estarán todos los que son. Pero en cualquier caso, si hay un álbum que no puede quedarse en el tintero, ése es Imaginary People.

El pasado mes de agosto, a propósito del primer single de adelanto de este LP, ya comentamos aquí el talento de Resonators para maridar dub y canción como pocas bandas lo han conseguido. Imaginary People es una rotunda afirmación de ese arte, si bien podría decirse que los/las de Brighton juegan con una ventaja. O más bien dos: Resonators cuenta con un dúo vocal femenino que cubre un registro tan amplio como el de una banda con tres cantantes.

Sirvan como muestra dos temas tan centrales y apoteósicos como “Come Through” y “Papa Daddio”. En el primero es Faye Houston quien conduce una canción con una dinámica y progresión asombrosas, hasta hacernos aguantar la respiración justo antes del punto de no retorno a un minuto del final: más que clímax, orgasmo colectivo.

Por su parte, “Pappa Daddio” parece nacer en la oscuridad del Manchester del 80, rota por la descarga de metales y la irresistible voz de Kassia Zermon, que dispersa en una atmósfera opiácea su inquietante lírica
If you’re gonna lie again / Go ahead and lie again / We could never roam as you do (…) Your laughter was stronger / Than guilty words you’d use / Still Papa / I’ll love ya / In spite of all those crazy things that you’d do (…)
justo hasta que una nueva zona de sombra le hace cambiar de registro. Una interpretación camaleónica para otro tema de antología.

Hay que destacar que el rasgo distintivo de Resonators es la fluida combinación entre esas dos voces femeninas, así como sus líricas sobresalientes. Dos timbres singulares y contrastados que pueden aparecer en equilibrada alternancia, como en “All the paths” y “Trees”, o conjugarse en armonías siempre imaginativas, los dos singles de adelanto, “Healer” e “Imaginary People” (We are one imaginary people / Looking back to see how we began…) así como “Gonna change” (What wild, what stress, what counts / This dark, distrust, this cloud / We’ll shout, we’ll cry, we’ll shake / Trust your instinct to reign again / Let our sanity reign again and again) son buenos ejemplos de ello.

En general, el equilibrio es uno de los grandes logros de la banda, y en este trabajo la mezcla de Darren “Jamtone” Mathers culmina el ensamblaje perfecto de un conjunto de músicos realmente brillantes. También apuntan en esa línea temas como “Right time” o el cálido broche final, “Swing Easy”, que suenan dulces y placenteros y contribuyen a despejar esa ecuación entre profundidad y ligereza que Resonators resuelve de forma gloriosa: Swing easy / Lay it down for sufferers / So it’s easy / No need to look farther…

En definitiva, un LP imprescindible entre los imprescindibles. Cualquiera diría que insuperable, de no ser porque The Constant, su anterior disco, ya lo pareció.

Pd: Sirva también esta reseña para destacar la labor de Wah Wah 45s, el sello que edita a Resonators y despidió 2016 con una gran noticia: el anuncio del fichaje de Soothsayers. Así que aparte de seguir disfrutando de las perlas de su catálago (Hackney Colliery Band, Henri-Pierre Noël, Dele Sosimi…) ya sabemos cuál será, sin ninguna duda, uno de los mejores discos de 2017. Aquí lo comentaremos…

Nothing More to Say / Inner Calling / As Long As I’ve Got You

No es casualidad que coincidan aquí los primeros álbumes de reggae de Daptone y Tucxone, dos sellos que riman más allá de las poco fortuitas coincidencias fonéticas entre ambos nombres. El disco de The Frightnrs continúa creciendo en cada escucha desde su lanzamiento en septiembre y el doblemente recomendable de Marcus I & The Tucxone Army verá la luz antes de final de año. Ambos, junto al proyecto de Wakeditown Records, conforman la entrega más soulera que se recuerda en este blog. Cuídense los corazones sensibles.
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The Frightnrs:
Nothing More to Say (Daptone Records, LP/CD)
La primera incursión de Daptone Records en territorio jamaicano, al menos en larga duración, está a la altura del imponente catálogo del sello de Brooklyn. Para muchos, con nombres como Antibalas, Charles Bradley o Sharon Jones (Rest In Peace) como referencias, no habrá nada más que decir al respecto y este único dato será suficiente para prestarle al disco la atención que merece. Pero aquí van también algunas ideas que ojalá sirvan para saborearlo aún más y situarlo en la cúspide entre las producciones de 2016.

El punto de partida es un cuarteto del barrio de Queens, The Frightnrs, que expone con talento y actitud a raudales un repertorio de rocksteady brillante y genuino. Es muy probable que la primera escucha te lleve al infructuoso ejercicio de tratar de recordar los originales de alguno de los temas. Tu memoria sonora te llevará sin duda por Memphis y Detroit hasta recalar en Brentford Road tras una breve escala en New Orleans, pero la búsqueda será en vano: sólo dos de los temas del álbum son versiones, “Gotta Find a Way” y “Gonna Make Time”, y ambas pertenecen al catálogo reciente de Daptone. Primera idea a tener en cuenta: The Frightnrs componen canciones mayúsculas e imperecederas que rezuman clasicismo a la par de autenticidad.

La segunda: los cuatro amigos de Queens, dos de ellos hermanos de sangre, se juntaron con un señor al que habría que comenzar a tratar de Don. Ya habían colaborado con anterioridad y Daptone tomó buena nota editando en 7” su cover de un clásico, esta vez sí, de Etta James: “I’d Rather Go Blind”.

Hablamos en efecto de Victor Axelroad, aka Ticklah, a quien se echaba en falta desde hace tiempo por las latitudes sonoras jamaicanas y vuelve a reivindicarse ahora como un productor esencial de este siglo con un trabajo al nivel de sus célebres producciones de la década pasada: Ticklah realiza en Nothing more to say todo un ejercicio de sobriedad casi ascético, que aporta una desnudez deslumbrante al repertorio. Muy consciente de la calidad e intensidad emocional del cuarteto, parece que el productor se concentró en pulir y matizar cada elemento, en un trabajo minucioso y esencial que saca a la luz la pureza, y la crudeza, de los detalles mínimos.

“All my tears” pone en alerta los cinco sentidos con la incisiva voz de Dan Klein, sus coros cavernosos, los redobles metálicos y una instrumentación sobresaliente y contenida, especialmente la guitarra en este primer corte. Pero el despliegue no ha hecho más que comenzar.

Difícil destacar sólo un puñado entre los once temas que componen el álbum. “Nothing More To Say”, “Gotta Find A Way” y “What Have I Done” nos llevan desde el desengaño, hasta la súplica y el desgarro amoroso con igual elegancia. El falsetto de Dan Klein, ahora lánguido, ahora descarnado, fluye siempre sobre una rítmica portentosa y un groove de etiqueta negra.

“Looking For My Love” parece recién sacada de un húmedo estudio kingstoniano a mediados de los sesenta, mientras “Hey Brother” nos teletransporta al instante a la Philadelphia de la década posterior. “Trouble In Here” nos agita con su ramalazo skinhead (moderado ramalazo, no podía ser de otra forma en una producción tan mesurada) y “Gonna Make Time”, casi al final, es un exquisito encuentro de reconciliación entre tanta intensidad emocional.

Mención especial merecen “Purple” y “Dispute”, dos temas donde asoma, entre tanta brillantez, una inquietante oscuridad. Es aquí donde debemos mencionar la triste y prematura muerte del vocalista, Dan Klein, un diamante en bruto al que se llevó una enfermedad neurológica que convirtió a este LP, antes incluso de su lanzamiento, en un disco único e irrepetible en el más estricto de los sentidos. Una dolorosa circunstancia que acaso explica ese escalofrío que provocan algunos versos de “Till Then”, una de esas canciones que llega a las capas más profundas de nuestra memoria y nos acompaña, mucho más allá de sus escasos tres minutos, como una presencia física, el canónico volumen resultante de la labor, casi escultórica, del proceso de depuración-producción.

Ahora sí, nada más que decir. Fue un año duro para Daptone Records, que perdió primero a Dan Klein y recientemente a Sharon Jones. Desde aquí nuestro más sincero pésame y agradecimiento. Sirva al menos de consuelo una obra maestra como ésta, que continúa asombrando escucha tras escucha y, expansiva como pocas, quedará resonando en nuestro interior por mucho tiempo.
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Marcus I & The Tucxone Army: Inner Calling (Tucxone Records, 2xLP / CD)
También Tucxone Records lanzará antes de que acabe el año su primer y esperado LP de reggae y para ello cuenta con el talento compositivo e interpretativo de Marcus I, forjado en los fogones de Tasty Grooves, y la solidez de The Tucxone Army, que acompaña al cantante en directo en las tomas de estudio.

Así se las gasta esta veterana tropa que atiende a la llamada interior de la música hecha con pasión y esmero profesional, y te ofrece la oportunidad de financiar por anticipado este valioso proyecto.

Inner Calling es un disco de una pieza, donde todo responde a una idea madura y a una lógica compartida y bien interiorizada por sus componentes. Tras el llamamiento inicial, el álbum alterna delicias como “Venus” con ritmos irresistibles como “Rocky Boat” o “Easy Living Man”, pero también suena apremiante en “Solve the Problems” o “Creation Steppers”, y reflexivo y profundo en la soberbia “Immigrants”.

Marcus I, muy medido, luce su capacidad interpretativa en un conjunto tan variado y sale ileso de los exigentes retos que se autoimpone como compositor, especialmente en temas como “Lena” y “Smoke Rings”, fantásticos. Por su parte, la armada de Tucxone le secunda con la solvencia habitual de las bandas de estudio en los lanzamientos previos del sello, y aporta además una instrumental de talla, “Joyful Sunset”.

Por si fuera poco, los once cortes del CD se completan con sus versiones dub en formato vinilo: será un doble LP donde encontramos a las mezclas un elenco sin par, al menos hasta la fecha, en una producción estatal: Russ Disciples, Dougie Wardrop, Roberto Sánchez, Don Fe, Al Breadwinner, Puppa Shan, Chalart 58 y Mikey Klap acompañan a Likkle Tuco y Génesis Candela, artífices de semejante proyecto.

Un disco inédito, ambicioso y sorprendente, con altísima fidelidad a la vena más soulful del reggae más clásico. La ráfaga inicial de una armada que promete sonoras y sonadas descargas. Algo muy serio se fragua desde hace tiempo en un estudio del norte de Madrid. No deberías perdértelo.
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Ambassa ft. Nichola Richards & Paolo Baldini: “As Long As I’ve Got You” / “D.R.E.A.M.” (Wakeditown Records, 7”)
Al reggae desde el soul, un conocido trayecto, pero esta vez pasando por el hip-hop. Ésta es la ruta escogida por el productor Matia ‘Ambassa Gobbo’, italiano afincado en Londres, que proyecta lanzar un álbum con versiones reggae de clásicos souleros, previamente utilizados, y aquí está la novedad, como samples en cortes de hip-hop de los noventa.

Quizá, a priori, suene todo un poco nostálgico, pero cuando la voz de Nichola Richards está de por medio, todo adquiere otra dimensión. Ya hablamos de ella en la reseña de Lo-Fi Showcase Part 3, y Ms. Richards, cantante de la banda de soul y funk The Mighty Mocambos, vuelve a lucirse aquí. Reencarna en esta ocasión a The Charmels para dar nueva vida y aroma jamaicano al original de Isaac Hayes and David Porter que quién sabe cuántas veces habrá sido versionado, pero que nos llega ahora vía Wakeditown porque fue utilizado por RZA en “C.R.E.A.M.”, uno de los cortes del álbum debut de Wu-Tang Clan. Un triple salto en toda regla, de 1967 a 1993 y hasta la actualidad, con un muy buen resultado, en formato de 7” con versión dub incluida a cargo de Paolo Baldini.

Así que el proyecto Ride The Samples, así es como se llamará el álbum, promete reunir diez covers de clásicos del soul sin fecha de caducidad compilados bajo un singular concepto y tamizados por una minuciosa producción, un grupo de músicos de distintas procedencias, una voz deslumbrante y un cuidado diseño.

A juzgar por este single y por el anterior, que partió del archiversionado “After Laughter Comes Tears”, de Wendy Rene, y alcanzó idénticos resultados con la misma fórmula, Ride The Samples promete ser un LP a tener en cuenta poco antes o después de que acabe el año.