Time A Go Dread / Don’t Play With Fyah / Livity

Aquí están las primeras reseñas de 2017: otra impecable reedición de Pressure Sounds con material de Lloyd Parks, el nuevo LP de Talisman y el recién editado 7″ de Alchemy Dubs que completa su Melodica Trilogy. 
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LLoyd Parks: Time A Go Dread (Pressure Sounds, 2xLP/CD)
Tras los últimos volúmenes dedicados a grandes firmas como Bunny Lee, Yabby You o Lee Perry, Pressure Sounds pone el foco en su última edición sobre una figura menos rutilante que sin embargo ocupa un lugar por pleno derecho en la historia del roots reggae.

Lloyd Parks ya era un artista veterano en la comunidad musical de Waterhouse a comienzos de los setenta. Y aunque sea más reconocido como bajista y líder de We The People Band, este recopilatorio de 22 cortes demuestra su talento como cantante y su habilidad como letrista especialmente dotado para la crítica y el comentario social. “Strike”, “Money for Jam”, “Time a go dread” o “Famine” son excelentes ejemplos de ello.

Su hit “Slaving”, también incluido aquí, le llevó a ser uno de los músicos de sesión más solicitados en aquel boom de la producción musical jamaicana desde comienzos de la década, y no en vano fue miembro de las mejores bandas del momento: The Professionals de Joe Gibbs, The Aggrovators de Bunny Lee, The Upsetters de Lee Perry, The Revolutionaries en Channel One o Skin, Flesh & Bones. Ahí es nada.

Más allá de un sobresaliente conjunto de canciones y versiones dub que transmiten de forma cálida y veraz la cruda realidad postcolonial, más allá de la brillante voz e interpretación que las conduce, el valor de este doble LP reside no sólo en ser una necesaria incursión en el legado de un bajista imprescindible para esta música, sino en reivindicarlo también, definitivamente, como compositor y cantante.
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Talisman: Don’t Play with Fyah (Sugar Shack Records, LP/CD)
Aquí tienes el valioso último capítulo de la historia de una banda que fue fundada en 1977 como Revelation Rockers. Con base en Bristol, poco después cambió su nombre y los conciertos de Talisman comenzaron a ser recordados como algunos de los mejores de la era dorada del UK Roots.

Por desgracia editaron poco material en aquellos turbulentos años ochenta, apenas un par de singles y dos elepés, pero por suerte resucitaron tres décadas más tarde con un contundente regreso a los estudios: su álbum I-Surrection vio la luz a finales de 2013.

Algo más de tres años después, Don’t Play with Fyah confirma la buena salud de Talisman, que vuelve a entregar un larga duración contundente e inspirador. Si en I-Surrection el repertorio mereció una posterior edición in dub, en esta ocasión las versiones se incorporan desde el primer momento en el cd y el LP, este último con una selección de cuatro de los temas y sus correspondiente versiones. Los dubs, aunque no me recrearé en ello, son obra de Dennis Bovell. No more words.

No es la única “resurrección” de bandas de aquella época, pero seguramente la más sólida y firme. La que mejor encarna, con una poderosa presencia de su sección de vientos, el renacimiento de un sonido que enfrentó el auge del neoliberalismo británico en las islas y continúa resistiendo aquí y ahora, renovado pero coherente, en plena agonía suicida del mercado global.
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Ojah: “Livity” / “Livity Dub” (Alchemy Dubs, 7”)
Completamos la trilogía de melódicas de este joven sello londinense con acento madrileño que continúa haciendo gala de su coherencia estética y su decidida apuesta instrumental. Por si esto fuera poco, en la tercera y última entrega de la serie es el propio Óscar Pablos “Ojah”, productor fundador del sello, quien toma el testigo de la melódica para insuflar aliento a su propio ritmo.

Tras el intrépido ejercicio de Nik Torp en “Light & Power”, Ojah presenta un tema más cercano a la suavidad de Camila Monasterio en el primer 7”. “Livity” contiene también un poso de melancolía, pero es en esencia un tema sereno, una melodía que medita equilibrada, sin perturbaciones, pese a los escarpados volúmenes que sobrevuela.

Ésa es quizá la mayor virtud del Ojah melodicista, que en el reverso desnuda el ritmo y cede terreno a una contundencia apenas disimulada en el corte instrumental. Este dub promete poner a prueba la first line de cualquier stack, pero su rocosidad esconde un tesoro, una frondosa trama de percusiones entrelazadas.  

Otro brillante 7” que cierra la trilogía e invita a imaginar el primer corte vocal del sello. O quizá, dada la radicalidad de su propuesta, Alchemy Dubs vuelva a sorprendernos con una nueva serie protagonizada por otro instrumento… Hagan sus apuestas. Y disfruten mientras tanto de este “Livity”, firme reposo, demoledora serenidad.

Reseñas Do the Reggae 15: Dub in Blood / Goma / Ganja Flower

En esta ocasión os avanzamos con mayor antelación nuestras reseñas para el próximo número de Do the Reggae. La razón es que cubrimos tres trabajos editados el pasado mes de febrero que no debéis dejar escapar. Desde el dub primigenio de Phil Pratt hasta el underground estatal contemporáneo de STA, sin olvidar el necesario paso por las british de la mano de G.T. Moore, aquí tenéis una entrega especial para dub heads y oídos inquietos. Disfrutadlos.

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Skin, Flesh & Bones: Dub in Blood (Pressure Sounds, LP/CD)
The Best Dub Album in the World. Éste fue el desacomplejado título elegido por el productor Phil Pratt para la reedición británica de este LP a mediados de los 70. Antes, ya lo había publicado en Jamaica en su sello Sunshot bajo el título original que ahora recupera Pressure Sounds: Dub in Blood.

Podríamos decir que el tiempo ha puesto en evidencia un cierto exceso marketiniano de Pratt, porque con el paso de las décadas, sus construcciones impecables, su cuidadoso tratamiento melódico y su producción detallista son ya una garantía suficiente para cualquier amante del género. En efecto, George Phillips, a quién Ken Lack rebautizó como Phil Pratt, ha ido ganando merecidos adeptos, aunque aún hoy podemos afirmar que permanece injustamente a la sombra de sus contemporáneos más renombrados. Más allá de esta nueva y deseada reedición, su trayectoria merece ser reseñada por su apuesta sin fisuras por una producción musical de la más alta consistencia, ejecutada en sus múltiples grabaciones con los mejores músicos y cantantes, desde sus inicios en el rocksteady hasta la década de los ochenta.

Pratt nació en Kingston en 1942 y como muchos otros se inició en Sir Coxsone The Downbeat Soundsystem, trabajando como box man para “Coxsone” Dodd. En esa época nació su fructífera amistad con Lee Perry y trató de comenzar su carrera como vocalista en Studio One sin mucho éxito. Sin embargo, ese supuesto fracaso le llevó a entrar en contacto con Ken Lack, quién sí editó en su sello Caltone un tema de Pratt, “Sweet songs for my baby”, que alcanzó un éxito moderado y le permitió asomar la cabeza en el mundillo de la producción de esos años. De hecho, su colaboración con Ken Lack le permitió crear su reverenciado sello Sunshot como subsidiario de Caltone, y comenzar así una estelar trayectoria de producciones con los vocalistas más brillantes de la época: Ken Boothe (“Artibella”, “I´m not for sale”), John Holt (“My heart is gone”), Gregory Isaacs (“All I have is love”), Dennis Brown (“Black Magic Woman”), Pat Kelly (“How long”), All Campbell (“Gee baby”), Keith Poppin’s (“Envious”)…

El éxito, ahora sí, le animó a continuar por la senda del roots grabando a los djs más populares, mayoritariamente en Channel One Studios, sobre los ritmos más exitosos de Sunshot: U-Roy (“Real cool”), I-Roy (“Musical air raid”), Big Youth (“Phil Pratt thing”), Dillinger (“Platt skank”), Jah Woosh (“Psalm 21”), Dennis Alcapone (“This is butter”)… Y el mismo éxito le llevó también a fundar sus propios sellos: Terminal, Faith y Chanan-Jah, por destacar alguno de los más rootsys entre los diez que fundó.

En sus colaboraciones también cosechó jugosos frutos. Como ingeniero de sonido trabajó junto a Errol Thompson en el “Marcus Garvey” de Burning Spear. Nada menos. Y junto a su amigo y compañero de fatigas y farras, Lee Perry, grabó en Black Ark “Bobby Kalphat in Dub” y el que quizá fue el primer single de Linval Thompson, “Girl you’ve got to run”, además de colaborar en varios discos de dub del propio Perry, entre ellos “Lee Perry & King Tubby in Dub Confrontation”.

Desde el epicentro de esa trayectoria creativa, que se expande al mundo de la gastronomía (Phil Pratt es también chef y todavía regenta su propio restaurante en Londres) nos llega la reedición de este Dub in Blood, un LP de dub fundacional, compuesto por versiones espaciosas y esenciales de temas de Al Campbell y George Faith grabadas y mezcladas en Channel One por Ernest Hoo Kim y Ossie Hibbert en torno a la rocosidad de Sly Dunbar y otros pesos pesados que conformaron, de hecho, la piel, la carne y el esqueleto del roots reggae de su época: Leroy “Horsemouth” Wallace a la batería; Robbie Shakespeare, Aston “Familyman” Barrett y “Ranchie” McLean, al bajo; “Dougie” Bryan y “Chinna” Smith a la guitarra; Ansell Collins y Ossie Hibbert al órgano; y Bobby Kalphat y “Gitsy” Willis al piano.

¿Qué más podemos pedir? Quizá tan sólo cuatro bonus tracks. Dub en vena y en arteria para equilibrar la tensión y favorecer el riego. Mr. Pratt in full effect!
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STA: Goma (Humo, LP/CD)
No hay ninguna duda de que STA es la apuesta más clara y descarnada del panorama estatal por el dub como espacio de experimentación sonora. Su último LP, Goma, lo reafirma con contundencia y no deja de sorprender por la densa estela de atmósferas y texturas que deja a su paso.

Desde el triunfante y cósmico primer tema, STA no dan descanso, aunque sí pausa, a nuestro sistema sensitivo y emocional. “Corte” es una especie de síntesis de la continua exploración sinestésica que STA acomete con radicalidad en sus trabajos: una balsámica melódica alterna con sintetizadores abrasivos que desembocan en un final agónico. “Goma” hace pensar en una llamada a la oración en el País de Nunca Jamás de un Lee Perry juguetón. Y “Malmo” suena acuosa y cálida como un reconfortante baño de vuelta del viaje.

La cara B comienza en la oscura profundidad de “Fondo” para atraparnos en la pegajosa y persistente línea de bajo de “Splatter”, un corte soberbio que bien podría formar parte de una banda sonora de David Lynch. A partir de ahí, el cierre es también brillante y hasta cierto punto sorprendente. Primero, el delicioso aroma sureño y fronterizo de “Roudof” nos hace soñar con un disco de dub de Ry Cooder. Y después, el “Dennis Dragon” final, acaso el corte más amable del repertorio con cierto aroma naíf a base de vientos desvanecidos y una especie de nyabinghi garajero.

En definitiva, todo un aluvión de evocaciones, sonoridades y visiones en una especie de línea de metro fantasma que nos lleva hasta el primer King Tubby atravesando, aunque sin detenerse, las estaciones de High Tone, Adrian Sherwood, Cabaret Voltaire, Dennis Bovell y Black Ark. Aviso: este tren no admite viajeros que no renuncien a sus zonas de confort.
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G.T. Moore: Ganja Flower (Partial Records, 2×10”)
Partial Records continúa honrando la escurridiza trayectoria de una de las personalidades más singulares y menos clasificables del UK Roots. El compositor, cantante y multi-instrumentista inglés G.T. Moore fundó a comienzos de los 70 sus Reggae Guitars, una de las primeras bandas blancas del reggae británico. Pero también Heron, una banda de folk-rock que pasará a la historia por ser la primera en grabar un disco al aire libre, en un campo cercano al río Thames.

Muchos otros episodios de su biografía demuestran su heterogéneo y prolífico enfoque artístico: viajes musicales a Irán y Jamaica, múltiples colaboraciones y un continuo ida y vuelta entre el Reino Unido, Francia, Holanda y Bélgica involucrado en proyectos de diversos estilos.

Pero por lo que respecta a Ganja Flower basta decir que G.T. regresó a Inglaterra en torno al año 1990 y comenzó a trabajar junto a Rej Forte y Martin Campbell en Channel One UK. Ahí es nada. En 1991 vio la luz The Outsider Meets The Hi-Tech-Roots Dynamics, un álbum de roots instrumental con temas de melódica y dubs, del cual Partial Records extrajo recientemente el brillante “Jerusalem”.

Pero la colaboración con Rej Forte fue más allá, se extendió durante toda la década y las nuevas grabaciones, siempre en Channel One UK, sólo se editaron en cd en 2005, en Jah Works, el sello del propio Jah Rej. Así pues, grandes nombres del roots británico dieron forma a este trabajo, merecedor sin duda de esta reedición en vinilo y formato de doble EP por parte de Partial Records.

El sonido es justamente aquel que podrías esperar de sus artífices: las irresistibles melodías de G.T. y sus atmósferas meditativas tensadas por la cruda y vigorosa producción de Jah Rej. Algo así como un fértil terreno de cultivo a medio camino entre las frescas colinas de Ijahman Levi y la rocosa llanura de Jah Shaka.